Primero, mi animo no es el mejor y no se hasta cuando seguiré con este bajón anímico, estado que no es común en mi pero que como cualquier persona de vez en vez hay que tenerlos. Como dijo el gran Martín Luther King Jr; " Todas las crisis tienen sus peligros y sus oportunidades", espero reconocer las oportunidades que esta crisis tiene para mi. Dios me ayude.
Bueno, lo medular en este escrito, es lo que viví hoy en mi trabajo. Al llegar me encontré con una de mis alumnas sufriendo un crisis epiléptica. Mientras eso ocurría, otra de mis alumnas se desmayaba en el baño de damas, debido a una crisis nerviosa. Al ir a verla me encontré con la terrible y alarmante sorpresa que por la mañana se había auto inferido cortes en una de sus muñecas. Eso me termino de despertar y a mi espíritu también.
Cuanta necesidad... recuerdo las palabras de Jesús y sus lágrimas cuando vio la situación espiritual de la sociedad en la que a él le toco vivir. Cuando ya terminaba mi jornada, llamo la mamá de otro de los alumnos, para contarme casi entre lágrimas que su hijo ya no tiene motivaciones, no quiere estudiar, debido a los múltiples problemas familiares que ha tenido. Me decía que que su hijo necesitaba urgente ayuda. Me pregunto y hoy desesperadamente le pido a mi Dios, ¿Que puedo hacer yo? ¿En que soy útil?. Y creo sentir su respuesta .
Hoy más que nunca me doy cuenta de que Dios nos pone en el lugar que el considera oportuno para quienes a pesar de todos nuestros errores y contradicciones queremos servir. Quiero hacer algo por mis alumnos, quiero hacer algo por esta generación de la que soy parte, quiero ayudar en algo. Sin dudas la palabra que mas se repitió en esta entrada es necesidad, y eso es lo que veo en mi entorno, necesidades que solo pueden ser suplidas por Dios.



