Creación, caída y futura restauración. Génesis 1,2 y 3.

¿Te has preguntado alguna vez por que nuestra experiencia como seres humanos en el mundo es como es?  
¿De dónde provienen el odio, la indiferencia, el abuso, el sufrimiento, los conflictos en sus diferentes escalas, el miedo, la depresión, etc? 

El primer libro de la Biblia conocido como el Génesis propone una explicación a esta realidad. 

Los primeros tres capítulos relatan en un principio que  todo lo que Dios hizo era bueno. Afirmación que contrasta con nuestra experiencia actual sin duda. Sin embargo, como decía,  en un principio la creación vivía en una total armonía. El hombre tanto con el creador, consigo mismo, con los demás y con la naturaleza,  vivía en una perfecta paz y armonía. El relato bíblico destaca que la irrupción del pecado hizo la diferencia. El pecado según lo que se lee en el Génesis,  es una actitud del corazón, en simples palabras es dar la espalda al creador y decidir por nosotros mismos, lo que es bueno y lo que es malo,  actualmente a eso lo llamamos relativismo. Lo bueno sera aquello que me gratifica, lo que me da placer, independiente que esto pueda dañar a otros. Obviamente lo malo, sera aquello que no me gratifica, que no me proporciona placer, independiente si esto puede significar el bienestar de otros. Esta decisión del corazón es lo que llamamos pecado. 

Según la información que nos proporciona este libro, el pecado provoco cuatro rupturas en el hombre: 

1.El hombre sufrió una ruptura en su relación con Dios, la Biblia dice que cuando escucharon que Dios se paseaba por el huerto tuvieron miedo, sentimiento que antes del pecado nunca habían experimentado, miedo que los llevo a esconderse de el creador. 
2. El hombre sufrió una ruptura consigo mismo, aparecieron sentimientos como el temor, la vergüenza, la ira, la desconfianza, la duda, la inseguridad, etc. Emociones que hasta el día de hoy combatimos, pero que en un principio no era parte de la experiencia humana hasta la irrupción del pecado. 
3. El hombre sufrió una ruptura en su relación con otros, la Biblia explica que Adán culpo a Eva de esta situación. Dios  les dice que por el pecado,  el hombre se enseñoreará de su mujer y esta tratara de controlarlo.
 4. El hombre sufrió una ruptura con lo creado, de ser un administrador y guardián de la tierra, el hombre se transformaría en un depredador de la misma, haciendo uso y abuso de ella. Por su parte la tierra,  produciría reacciones equiparables al abuso que sufriría. 

En medio de toda esta debacle de consecuencia universales el capítulo tres de Génesis, nos da esperanza. 
Dios no envió a Adán y Eva desnudos sin provisión al exilio. La Biblia dice que el Señor los vistió con pieles de animales y prometió que algún día alguien daría el tiro de gracia al pecado, mostrándonos así el camino para la restauración total. 

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